Teotihuacan

Teotihuacan: la ciudad de los dioses y el mayor enigma de Mesoamérica

Hay ciudades antiguas que nos hablan a través de textos. Otras lo hacen mediante estatuas, relieves o crónicas. Teotihuacan, en cambio, guarda silencio.
Y quizá por eso sigue siendo la más inquietante de todas.

Cuando los mexicas llegaron al Valle de México, siglos después de su abandono, quedaron tan impresionados por sus ruinas que la llamaron Teotihuacan, “el lugar donde nacieron los dioses”. No sabían quién la había construido. Y hoy, en gran medida, nosotros tampoco.

Una ciudad gigantesca antes de los imperios

Teotihuacan surgió alrededor del siglo I d. C. y alcanzó su máximo esplendor entre los siglos III y VI. En su momento de auge fue una de las ciudades más grandes del mundo, con más de 100.000 habitantes.

Para ponerlo en contexto: mientras Roma dominaba el Mediterráneo, Teotihuacan dominaba el corazón de Mesoamérica.

Una ciudad perfectamente planificada

Teotihuacan no creció de forma improvisada. Fue diseñada con una precisión casi obsesiva:

  • Una avenida central de más de 4 km, la Calzada de los Muertos
  • La imponente Pirámide del Sol
  • La Pirámide de la Luna
  • Conjuntos residenciales organizados
  • Templos, patios y murales

Todo está alineado siguiendo criterios astronómicos y simbólicos. Nada parece casual.

La Pirámide del Sol: poder, ritual y misterio

La Pirámide del Sol es una de las estructuras más grandes jamás construidas en Mesoamérica. Durante siglos se pensó que era solo un monumento ceremonial, pero excavaciones revelaron túneles, ofrendas y rituales asociados al origen del mundo.

¿Era un templo solar?
¿Un centro de poder religioso?
¿Un eje simbólico entre el cielo y la tierra?

No hay una respuesta definitiva.

¿Quién gobernaba Teotihuacan?

Este es uno de los mayores enigmas. A diferencia de otras civilizaciones:

  • No hay nombres de reyes
  • No hay retratos claros de gobernantes
  • No hay tumbas reales identificadas

Todo apunta a un gobierno colectivo o teocrático, donde el poder no se concentraba en una sola figura, sino en una élite religiosa y política.

Una ciudad multicultural

Teotihuacan no fue solo una ciudad poderosa, sino también diversa. En ella convivieron pueblos de distintas regiones:

  • Zapotecas
  • Mayas
  • Grupos del Golfo y del Occidente

Esto la convirtió en un centro de comercio, ideas y religión que influyó en toda Mesoamérica.

Dioses, símbolos y murales

La religión teotihuacana sigue siendo parcialmente desconocida, pero algunos elementos se repiten:

  • La Serpiente Emplumada
  • Deidades asociadas al agua, la fertilidad y la guerra
  • Sacrificios humanos rituales
  • Murales llenos de símbolos, colores y figuras divinas

Muchos de estos dioses serían adoptados siglos después por otras culturas.

El colapso de la gran ciudad

Hacia el siglo VII, algo ocurrió. Grandes zonas de la ciudad fueron incendiadas y abandonadas. No fue una invasión externa clara, sino probablemente una revuelta interna, una crisis social o un colapso del sistema de poder.

Teotihuacan cayó… pero no desapareció.

Una influencia que sobrevivió a su caída

Aunque la ciudad quedó en ruinas, su prestigio fue inmenso:

  • Los mayas la veneraron
  • Los toltecas la admiraron
  • Los mexicas la mitificaron

Para muchos pueblos posteriores, Teotihuacan fue el lugar donde comenzó el tiempo.

El silencio que aún permanece

Teotihuacan sigue en pie, enorme y callada. No dejó palabras, pero sí preguntas. Y quizá ahí reside su fuerza: en ser una civilización que dominó el mundo mesoamericano sin decirnos quién fue realmente.