Tres relatos de casi nada

1. La última vez que pasó

La última vez que pasó nadie le dio importancia.

El autobús se detuvo unos metros antes de la parada. No era raro: a veces el conductor se adelantaba o se quedaba corto. Bajamos igual, comentando el frío y la hora.

Al día siguiente volvió a ocurrir.
Y al siguiente.

Siempre el mismo punto. Siempre unos metros antes. Como si el autobús evitara algo invisible.

Un jueves, una mujer preguntó:
—¿No debería parar más adelante?

El conductor no respondió. Miraba fijo al frente, con las manos tensas en el volante.

Desde entonces, nadie volvió a preguntar. Bajábamos en silencio, con prisa, sin mirar atrás.

Una mañana el autobús no se detuvo. Pasó de largo por la parada y siguió su ruta normal.

Fue ese día cuando notamos que, unos metros más adelante, faltaba un trozo de acera.
No estaba rota.
Simplemente no estaba.

2. Algo cambió de sitio

No fue un gran cambio.
Por eso tardé en darme cuenta.

La silla de la cocina estaba un poco más cerca de la pared. El reloj parecía adelantado unos minutos. Nada suficiente como para discutirlo con alguien.

Pensé que sería yo.

Pero cada día había algo más. Un vaso en otro estante. La alfombra girada apenas unos centímetros. Siempre lo justo para dudar.

Una noche dejé un objeto a propósito fuera de lugar. Solo para comprobarlo. A la mañana siguiente estaba donde siempre había estado. No donde lo dejé.

Desde entonces no he vuelto a mover nada.

Sea lo que sea que ordena la casa,
lo hace mejor que yo.
Y no le gusta que se lo corrijan.

3. El mensaje incompleto

El mensaje llegó a las 03:17.

Solo decía:
“Ya casi”.

No tenía remitente. Pensé que sería un error, alguien medio dormido. Lo borré.

Al día siguiente volvió a llegar.
La misma hora.
El mismo texto.

La tercera noche añadí una respuesta:
—¿Quién eres?

No hubo respuesta.

Pero a la mañana siguiente encontré la puerta cerrada con doble vuelta. Yo nunca echo la segunda.

El cuarto mensaje decía:
“Ahora sí”.

Desde entonces duermo con el móvil en silencio.
No quiero saber en qué momento deja de escribir
y decide terminar la frase.