La tortilla jugosa de calabacín y cebolla es un plato sencillo y muy sabroso, caracterizado por su textura suave y su sabor delicadamente dulce.
A la vista presenta un tono dorado uniforme, con la superficie ligeramente cuajada y el interior tierno. Al cortarla, el centro se muestra meloso y húmedo, sin llegar a estar líquido, señal de una cocción cuidada. El calabacín aparece integrado en láminas o trozos finos, mientras que la cebolla, bien pochada, casi se funde con el huevo.
En boca resulta ligera y cremosa, gracias al alto contenido de verduras. El calabacín aporta frescura y suavidad, y la cebolla confiere un dulzor natural que equilibra el conjunto sin necesidad de otros ingredientes. El huevo actúa como base, envolviendo todo con una textura sedosa.
Es una tortilla aromática, delicada y muy agradable, ideal tanto caliente como templada, perfecta para una comida ligera, una cena saludable o incluso servida en frío como tapa o pincho.

Tortilla jugosa de calabacín y cebolla
Ingredientes
- 1 calabacín grande
- 1 cebolla
- 5 huevos
- Aceite de oliva
- al
Instrucciones
- Corta el calabacín en medias lunas finas y la cebolla en juliana.
- Pocha ambas verduras a fuego lento hasta que estén muy tiernas.
- Bate los huevos con sal y mezcla con las verduras escurridas.
- Añade un poco de aceite a una sartén y, cuando esté caliente, vierte la mezcla de calabacín y huevos para cuajar la tortilla, por un lado. Cocina a fuego medio-bajo y luego voltea la tortilla para cuajarla por el otro lado., dejándola jugosa por dentro.


