Las patatas revolconas son un plato tradicional y contundente de la cocina popular castellana, especialmente asociado a zonas como Ávila y Salamanca.
Se elaboran a partir de patatas cocidas y machacadas, que se trabajan hasta obtener un puré espeso y rústico. A esta base se le añade ajo y pimentón, normalmente pimentón de la Vera, que aporta un color rojizo intenso y un aroma ahumado muy característico. El conjunto se “revolcona” o remueve enérgicamente para que todos los sabores se integren.
El plato se corona con torreznos o panceta frita, bien dorados y crujientes, que contrastan con la textura cremosa de la patata. Esta combinación crea un juego muy marcado entre lo suave y untuoso del puré y lo crujiente y sabroso de la carne.
En boca, las patatas revolconas son potentes, cálidas y reconfortantes, con un sabor profundo donde destacan el pimentón y la grasa del cerdo. Tradicionalmente se sirven calientes, en cazuela de barro, y se consideran un plato humilde, energético y muy ligado a la cocina de invierno y al mundo rural.

Patatas revolconas
Ingredientes
- 1 kg de patatas
- 3 dientes de ajo
- 150 gr. de panceta o torreznos
- 1 cucharada de pimentón dulce
- 1/2 cucharadita de pimentón picante (opcional)
- Aceite de oliva
- Sal
Instrucciones
- Cuece las patatas peladas con sal hasta que estén muy tiernas.
- Mientras, fríe la panceta o torreznos hasta que queden crujientes. Reserva.
- En ese mismo aceite, dora los ajos laminados. Retira del fuego y añade el pimentón para que no se queme.
- Incorpora las patatas escurridas y machácalas hasta obtener una crema espesa.
- Mezcla bien con el aceite aromatizado.
- Sirve con los torreznos por encima. Si quieres puedes agregar corizo frito


